martes, 12 de febrero de 2008

Desenterrando cadáveres.

Como dije en un comentario cada tanto voy a revivir algunas cosas mías viejas, muy viejas. Cosas que por distintas razones todavía me gustan.
El cuento de la entrada anterior tiene, meses mas, meses menos, unos doce años... y a pesar de su simpleza, de su tosquedad, tengo que confesar que siempre me gustó mucho. Es uno de los pocos cuentitos que escribí que realmente me gustan.
Tal vez tenga que ver con el humor... con ese humor que invade el cuento en su conclusión. Con un humor particular, en este caso trágico, que disfruto mucho.
Pero no intento explicarlo, jamás lo haría... porque cada uno lee desde su lugar, desde su vida.
Y una misma historia, por sencilla que sea, puede tener tantas lecturas como lectores. Incluso mas, ya que un mismo lector puede hacer lecturas diferentes en distintos momentos.
Y ojalá que estas cosas, estos fallidos intentos míos de cuentos, tengan muchas lecturas, muchas mas que lectores. :)

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