lunes, 23 de junio de 2008

El Hombre Veloz

Hubo una vez un hombre que vivió toda su vida apurado.
Nació con sólo dos semanas de gestación; al día ya sabía leer y escribir, además de hablar por supuesto. Hizo la primaria en dos semanas, el secundario también en quince días y se recibió de abogado en veintiuno.
Se casó a los tres meses de haber nacido. Su mujer quedó embarazada antes de darse cuenta. Pero ella no estaba apurada, ni tampoco el hijo. Él no pudo entenderlo y se divorció. Todo esto en un día.
Ganó muchos casos importantes en muy poco tiempo. Todos sus colegas lo envidiaban por su velocidad, era demasiado veloz y astuto para ellos. Se hizo considerablemente rico en muy poco tiempo.
A los tres meses se retiró de la profesión por cuestiones de salud. Vivió unas dos semanas en su campo disfrutando de la tranquilidad lograda con su arduo trabajo; al menos de la tranquilidad de aquellos que ya no tienen preocupaciones materiales, y murió.
Su entierro fue veloz, doy fe de ello ya que asistí, duró sólo dos minutos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre me gustó este cuento :)

Anónimo dijo...

muy bueno che, me hizo acordar a un amigo xD