lunes, 23 de junio de 2008

Lembranzas

Aún conservo unos pocos cuentos de un viejo amigo que un día desapareció. Un día simplemente se fue y nadie mas volvió a saber de él. Ni sus amigos (y me cuento entre los mas cercanos), ni su familia. Nadie. Sólo se fue.
Están por cumplirse once años desde aquél día, y creo que eso me hizo ponerme a revolver viejos papeles otra vez...
No creo que nunca nadie entienda que pasó, incluso si algún día reaparece, no creo que haya explicación posible. Y no creo que importe ya. Al menos no a mi.
Quedan los recuerdos, aquellas reuniones (por lo general nada culturales), en las que de vez en cuando surgían ideas, historias, como por ejemplo la del cuento anterior, uno de los pocos suyos que conservo.
Así que, en una especie de pobre homenaje a la memoria de aquellos días, lo publico acá. Por los viejos días del grupo, para vos Ernesto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Recuerdo a Ernesto... el mismísimo nieto de Julián -_-

David dijo...

Jojojooo! Si, el mismo que viste y calza! XD