Otro cuento viejo, apenas retocado, ya que hay cosas que no tienen arreglo...
Ecos de un momento de afición a los mitos nórdicos, un momento lejano pero que aún resuena en algún rincón oculto.
Admito que es un cuento un poco localista, e incluso sectario. Hay que saber jugar al truco para entender por qué el tuerto tiró un beso...
Pero bueno, tampoco se pierden gran cosa si no lo saben. :P
No hay comentarios.:
Publicar un comentario